Garupá, Friday 26 de July de 2013

Como dice Eduardo Galeano: “..., la región sigue trabajando de sirvienta. Continúa existiendo al servicio de las necesidades ajenas.
Pienso en la yerba, y sigue siempre igual. Unos cuentan la producción, mientras otros sudan la producción y no la cuentan. No la viven, si vale la expresión.
Como ya lo decía Marx: “Por una parte, que el capitalista siempre obtiene una plusvalía o beneficio, con el que explota al obrero”. Esto no es modernidad, viene de antaño y no cesa, y es lamentable.
Hoy, ocurre una tragedia, y el gobierno de turno, la remienda con una “supuesta solución”, que no la es. Cien colectivos, que encima, no se encuentran en condiciones para entrar a los yerbales, caminos tenebrosos, lo repito: no es la solución.
Cien colectivos no le devuelven la vida a ocho víctimas, de las cuales cuatro son menores. Cien colectivos y el olvido, porque con esta “acción social” como diría Weber, creen que no pasó nada, sin embargo, el sueldo y las condiciones laborales, en que los tareferos hoy padecen, son preocupante.
Puerta, Rovira, Closs y la madre en coche, figuritas de cartón. Nombre sobre nombre, desfile de diplomáticos, personajes que se desempeñaron por las grandes obras públicas: costanera, plazas de cuatro millones de dólares. Empero, la tarefa sigue en decadencia. El rico cada vez más poderoso, el obrero cada vez más débil.
¿Hasta cuándo tanta injusticia? ¿hasta cuándo tanta sordera?